COLUMNAS MUNDIALES DE LA SPDI 200 años, dos naciones: La amistad que cruzó de Machu Picchu a la Freedom Tower
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200 años, dos naciones: La amistad que cruzó de Machu Picchu a la Freedom Tower
Texto escrito en el marco del bicentenario de las relaciones diplomáticas Perú – Estados Unidos 1826-2026
Por Óscar Maúrtua de Romaña*
El 2 de mayo de 1826, el entonces presidente John Quincy Adams firmó una carta donde no ofrecía oro ni ejércitos; ofrecía respeto. Mediante tal firma, Estados Unidos reconoció, oficialmente, a la joven República del Perú y empezó una relación que este 2026 cumple 200 años.
De la carta al derecho internacional
En dicho contexto, las noveles repúblicas se hablaban con cañones o con tratados. No obstante, el Perú y los Estados Unidos eligieron una tercera vía, enfocada en el derecho. En 1901, en el II Congreso Panamericano realizado en México, un peruano propuso algo revolucionario, que el arbitraje entre países fuera obligatorio y retroactivo. Tal personaje se llamaba Víctor Manuel Maúrtua, y su idea no cayó en saco roto. James Brown Scott, fundador del American Journal of International Law (AJIL) y cerebro jurídico de Washington, lo llamó “the most outstanding figure of inter american diplomacy in the first thirty years of the twentieth century”. Trabajaron juntos codificando el derecho continental y Maúrtua terminó en los Classics of International Law.
A su vez, en el siglo XIX, ocurrieron dos hechos importantes que reflejan las históricas vinculaciones entre ambos países. Uno fue el caso de Henry Meiggs, empresario de Nueva York, quien tendió los ferrocarriles que cruzaron los Andes, y luego, en 1911, Hiram Bingham III, quien subió a una montaña cusqueña y le mostró Machu Picchu al mundo. Ello explica la moneda de plata que el Banco Central de Reserva (BCR) puso en circulación, el pasado 30 de abril, que guarda relación con dicho aspecto: Machu Picchu en 1826; y la Freedom Tower de Miami este 2026.
Ya en el siglo XX, resalta Fernando Berckemeyer Pazos. Embajador del Perú en Washington en dos periodos consecutivos (1963-1968 y 1968-1975), quien fue reconocido como un diplomático de escuela que supo proyectar la imagen del Perú con elegancia y firmeza, en uno de los tramos más complejos de la relación bilateral.
En 1969, encabezó la negociación con Estados Unidos sobre las 200 millas y los incidentes pesqueros, defendiendo la tesis peruana con argumentos jurídicos que resonaron en el Congreso norteamericano. En febrero de 1970, recibió en la embajada al entonces Asesor de Seguridad Nacional Henry Kissinger, en una de las primeras visitas de alto nivel tras el gobierno militar, abriendo un canal directo con la Casa Blanca. Entre ambas gestiones promovió inversión, explicó la reforma agraria y sostuvo la imagen del Perú en prensa y academia, manteniendo el diálogo en plena coyuntura de Guerra Fría. Su estancia – con más de una década en Washington – marcó el estándar de gestión profesional para la diplomacia peruana con dicha nación.
En el aspecto cultural, la música fortaleció las relaciones entre ambos países, pues desde los años 50, nadie cantó más alto que Yma Sumac, conocida también como la soprano de Ichocan, que a través de su voz – cuyo registro llegó a las cinco octavas – conquistó Hollywood. Hoy, la ciudad de Los Ángeles le devolvió ese gesto, pues tiene una calle con su nombre denominada Yma Sumac Street. Varios casos particulares fueron Tony Bennett, quien grabó “Canción de los Andes” y llevó ritmos peruanos a Las Vegas; Susana Baca y Gianmarco Zignago, ganadores de tres Latin Grammy cada uno; entre otros.
Por otro lado, figuran los intercambios académicos realizados por funcionarios de alto nivel, donde destaca el Expresidente Fernando Belaunde Terry, quien se graduó de arquitecto en Estados Unidos antes de ser Presidente del Perú en dos ocasiones, lo cual le permitiría, tiempos después, establecer negociaciones con el Presidente John F. Kennedy para implementar la Alianza para el Progreso en las Américas.
Así pues, la relación bilateral se ha fortaleciendo a lo largo de estos 200 años y las celebraciones por este bicentenario no se hicieron esperar. En mayo de 2025, la Cancillería peruana y la Embajada de EE.UU. anunciaron el inicio del año conmemorativo, donde el entonces Canciller Elmer Schialer señaló que la relación se basa en “regímenes democráticos que respetan las libertades fundamentales y el estado de Derecho”; mientras que el actual Embajador Bernie Navarro enfatizó que nuestra relación “no es sólo histórica, es profundamente humana”, relievando a un “tercer país” que sostiene esta extensa vinculación: el millón de peruanos que viven en Estados Unidos, y precisamente, en New Jersey, donde se ubica la mayor comunidad de connacionales en este gran país.
Si en 1826 nos escribimos cartas para reconocernos como repúblicas, este 2026 nos enfocaremos por afianzar todo aquello que nos hace países amigos, que se evidencia en nuestra sólida cooperación y colaboración en materia espacial – fruto del reciente acuerdo para construir un puerto espacial en el norte del Perú – empero también en cuestiones educativas, medicinales, gastronómicas, y demás. Así, habremos pasado de la pluma de John Quincy Adams al reconocimiento de dos naciones que trabajan por alcanzar objetivos en común por el bienestar de su población.
La historia continúa escribiéndose, y se celebra mirando atrás con orgullo y adelante con propósito.
¡Felices 200 años!
* Presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional.
